BBN Radio
Cómo Ir Al CieloRadioInstituto BíblicoChatRecursosIdiomasDonacionesContáctenos
Inscribirse|Acceso a los Cursos|Ayudas a sus Preguntas|BI Ayuda de Audio|Quienes somos|Herramientas|Testimonios|
Sector del estudiante
Entrada del estudiante
nombre del usuario:
contraseña:


¿olvidó su contraseña?
¿olvidó su usuario?
No es un estudiante aún
¡Ante la cruz sólo podemos quedarnos con la cabeza inclinada y con el espíritu quebrantado!

"Después de burlarse de él, le quitaron el manto, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo". Mateo 27:31

En nuestros días la cruz se ha malinterpretado muchísimo. Esto se puede demostrar por el hecho que es casi imposible encontrar a alguien que diga algo malo acerca de ella. Los atletas, los nuevaeristas y las estrellas de rock usan la cruz como un medallón. Este instrumento de indescriptible crueldad y muerte, ahora es símbolo de unidad, tolerancia y espiritualidad para diferentes grupos. La "Ofensa de la cruz", como lo presentó Pablo, tiene un significado más profundo a pesar de que su mensaje se ha desvanecido a medida que se reinterpreta para ajustarlo a la mente moderna. Muchas de las personas que usan una cruz en el cuello se escandalizarían si entendieran su significado.
Algunos que quieren ser reconocidos como cristianos interpretan la cruz como el más alto tributo al valor humano. Ellos razonan de esta manera: El hecho de Dios enviar a su Hijo a morir por nosotros, debe significar que tenemos un gran valor como personas. Por consiguiente, debemos usar la cruz como un medio para afirmar nuestra dignidad y reafirmar nuestra autoestima. Así, sin perder nuestro autorespeto , un hombre puede pensar que tiene el derecho a ser bendecido por Dios simplemente en virtud de aquello que es el hombre. Tal cruz no será una ofensa para nadie, y tampoco la tildarán de insensatez. Esto me recuerda un aviso que vi sobre la mesa de un vendedor en un festival en Brasil que decía: Cruces Baratas a la Venta.
Tales personas pasan por alto el mensaje central de la cruz. Lo importante no es sólo que Jesús murió por nosotros, sino cómo murió. La cruz no era únicamente una forma cruel de muerte, sino que humillaba a sus  víctimas; se empleaba para ejecutar a los que habían sido maldecidos. El procedimiento, con toda su tortura, terminaba con la víctima desnuda, sin derechos, sin reputación y sin recurso. Así es que la cruz no sólo prueba la gracia del amor de Dios hacia los pecadores, sino también la gravedad de nuestro pecado y rebelión contra Él.
Escuche cada una de las palabras de Sir Robert Anderson, quien escribió esta poderosa afirmación: "La cruz ha confinado al hombre a la gracia o al juicio. Ésta ha roto todos los muros de división y dejado un mundo de pecadores desnudos temblando al borde del infierno. Todo esfuerzo por recuperarse es sólo una negación de su destino y una negación de la gracia de Dios que se rebaja a traerles bendiciones donde estén y en el estado en que se encuentren".
La cruz, entendida en forma apropiada, no exalta a aquél que primero no se humilla, sólo le da vida a aquel que primero se "entrega a la muerte". La cruz expone la futilidad de nuestra autojustificación y nos recuerda que somos pecadores, incapaces de lograr nuestra reconciliación con Dios. Ante la cruz sólo podemos quedarnos con la cabeza inclinada, con el espíritu quebrantado y alabar a Nuestro Maravilloso Salvador. Este es un momento apropiado para recordar las palabras de Juan "Y entonaban este nuevo cántico: 'Digno eres de recibir el rollo escrito y de romper sus sellos, porque fuiste sacrificado, y con tu sangre compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. De ellos hiciste un reino; los hiciste sacerdotes al servicio de nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra" (Apocalipsis 5:9- l0).
Unimos nuestras voces a la de Fanny Crosby:

                      Jesús, mantenme cerca de la cruz,
                      Allí donde una preciosa fuente
                      Gratuita para todos, una corriente sanadora,
                      Fluye desde la montaña del Calvario.
                      En la cruz, en la cruz,
                      Sea mi gloria siempre;
                      Hasta que mi alma cautiva encuentre
                      Descanso al otro lado del río.


Libro: Clamores desde la Cruz
Editorial Portavoz

Escrito por:   Erwin Lutzer.    Fecha de publicación  3/31/2010 11:17 AM
Número de visitantes  1774


Login                                                                                           Herramientas bíblicas   Derechos de autor   Privacidad