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El testimonio y el ejemplo del siervo
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 Ni Abraham ni Isaac fueron a buscar a la novia; la tarea se la confiaron a un siervo anónimo (Gn. 24:10-49), que era completamente fiel a Abraham. Su nombre favorito para referirse a Abraham era «mi amo», el cual aparece más de una docena de veces en este relato. Vivió sólo para servir y agradar a su señor, y ese es un buen ejemplo para que nosotros lo sigamos. El siervo recibió sus órdenes de su amo y no las cambió. Cuando hizo su voto de obediencia, estaba dispuesto a cumplirlo. Bien que su tarea tuviera buen éxito o no, él sabía que tendría que rendir cuentas a su amo, y quería poder hacerlo sin tener que avergonzarse (véanse Ro. 14:10-12 y 1 Jn. 2:28). ¿Pero cómo iba él a encontrar la mujer idónea para el hijo de su amo El siervo actuó por fe en el Dios de Abraham e Isaac (Gn.24:12). El creyó en la promesa de Dios y confió en que su providencia lo guiaría (24:27). Dedicó tiempo a orar y a pedir la ayuda divina, y mantuvo sus ojos abiertos para ver lo que Dios podía hacer. En realidad, mientras él estaba orando, Dios estaba enviando la respuesta (Is. 65:24). El siervo no fue impulsivo sino que esperó en el Señor para ver lo que él podía hacer (Gn. 24:21). Como siervos de Dios al actuar no olvidemos las palabras del profeta «El que creyere, no se apresure» (Is. 28:16). Estudie la vida de Abraham e Isaac, aprendiendo en el curso Seamos Obedientes, lecciones que encuentra en el Ciclo de estudios de Libros de la Biblia.
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Escrito por:
W. Wiersbe - Seamos Obedientes.
Fecha de publicación
7/6/2011 4:35 PM
Número de visitantes
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