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Les hablaremos a todos acerca de ti (Neh. 6:5-9) "Difamación"

La quinta vez que el enemigo se acercó a Nehemías lo hizo con una carta abierta en la mano acusándole de sedición. Ellos ya habían insinuado la rebelión judía incluso antes de que empezara el proyecto (2:19), quizá copiando la idea de los que habían logrado paralizar la construcción del templo años atrás (Esd. 4). Hasta el Señor Jesucristo fue acusado por sus enemigos de promover la sedición (Lc. 23:1-5). Esa hubiera sido una acusación muy grave en el tiempo de Nehemías, porque los reyes persas no toleraban la resistencia de parte de sus súbditos. Cualquier insinuación de rebelión la habrían controlado de forma inmediata y severa.
Es interesante cuán a menudo el enemigo usó cartas en sus ataques en contra del trabajo (Neh. 6:5, 17, 19). Una "carta abierta" dirigida a un gobernador real era algo insultante y preocupante. Las cartas a los funcionarios iban enrolladas y selladas con el fin que las abriera y leyeran solo los que tenían la autoridad de hacerlo. Sanbalat quería que el público conociera el contenido de la carta porque tenía la esperanza de minar la reputación y autoridad de Nehemías. Si algunos de los obreros de Nehemías creían lo que se decía en la carta, Sanbalat podía organizarlos y crear división entre sus filas. Era una oportunidad espléndida para el enemigo con el fin de dividir y conquistar. Declaraciones como "se ha informado" y "se ha dicho" han causado dificultades en muchas iglesias locales y otros ministerios. En toda organización hay chismosos, volando como buitres, buscando chismes y calumnias que puedan picar, tragarse y luego regurgitar. Una agudeza anónima ha definido el chisme como "noticias que tienes que correr y decírselas a alguien antes que te des cuenta que no son ciertas". "Antes prefiero jugar con mis manos con cables de alta tensión eléctrica", decía A. B. Simpson, fundador de la Alianza Cristiana y Misionera, "que decir temerariamente una palabra en contra de un siervo de Cristo, o repetir ociosamente los dardos calumniosos que miles de cristianos están arrojando sobre otros, para daño de sus propias almas y cuerpos".
Los enemigos no solo acusaron falsamente a Nehemías de fomentar la rebelión, sino que también dijeron que estaba planeando hacerse él mismo rey y que ya tenía profetas preparados para anunciar su coronación (v. 7). Si estas falsas noticias llegaban a oídos del rey persa, habría represalias inmediatas; y eso sería el final del proyecto de Jerusalén. Los líderes cristianos deben saber cómo manejar las acusaciones falsas, cartas maliciosas e informes de prensa sin fundamento, y los chismes. Si no es así estas armas diabólicas los van a trastornar tanto que perderán la perspectiva de las cosas y dedicarán tanto tiempo a defenderse que descuidarán su trabajo. Nehemías no cometió este error. Negó sencillamente los informes, oró a Dios pidiendo fortaleza, y siguió trabajando. El sabía que la integridad de su carácter era tal que ninguna persona honesta iba a creer las informaciones falsas. Si nosotros nos preocupamos por nuestro carácter, podemos confiar en que Dios va a cuidar de nuestra reputación. El maestro de la Biblia, G. Campbell Morgan fue en más de una ocasión el blanco de ataques falsos violentos que le acusaban de infidelidad a la fe cristiana. Su abordamiento acostumbrado era decir: "Desaparecerá solo. Mientras tanto, sigo tranquilamente adelante con mi trabajo". Nehemías hubiera aprobado esa forma de actuar.
Continué aprendiendo sobre la vida del líder y siervo Nehemías, estudiando el curso Seamos Decididos, serie que encuentra en el Ciclo de Estudios de Libros de la Biblia.

Escrito por:   W. Wiersbe - Seamos Decididos    Fecha de publicación  3/9/2012 4:34 PM
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