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Ejemplo maravilloso de confianza

"Tú eres el Dios que me ama, e irás delante de mí para hacerme ver la derrota de mis enemigos." Salmo 59:17 (NVI)
Siempre es fácil hablar de un tema con el diario en la mano y criticar al director técnico por el cambio que hizo con el resultado final del partido. Opinilogos del pasado hay muchos y algunos somos especialistas en creernos con la sabiduría absoluta con el diario de ayer. Pero muy pocos se atreven a hablar sobre el futuro. David era uno de esos. Alguien que podía mirar para adelante con la confianza y fe de saber que aquello que venía era positivo.
Al leer este texto, podríamos suponer que lo escribió un hombre exitoso y respetado, seguro y protegido, que escribe sus memorias en la pasividad de una ancianidad tranquila. Alguien que vivió y venció y está disfrutando de su momento de gloria. Alguien que mira para atrás y puede ver las campañas triunfantes. Pero no es el caso. El joven soldado que había sido pastor y había derrotado al gigante Goliat había caído en desgracia. Ya no lo felicitaban. Ahora lo buscaban. El rey Saúl había enviado a un grupo de elite para rodear la casa de David para matarlo. La orden había sido clara: lo querían muerto. Así que David se escapa como puede y comienza una etapa de fugitivo y exiliado.
¿Se puede decir que Dios nos ama cuando las cosas no salen bien? ¿No cuestionamos a Dios cuando las cosas que nos pasan son injustas, feas y largas? Lejos de expresarnos como David, elevamos una queja al cielo cuestionando el por qué de la situación. Es fácil decir que Dios nos ama cuando la vida nos sonríe, pero ¿Cuándo sufrimos?
David es un ejemplo maravilloso de confianza en Dios. Él ya veía por fe la victoria sobre sus enemigos, aunque en su presente triste, era solo un paria escapándose de noche y sin futuro. No tenía demasiadas posibilidades de éxito. Todos los organismos gubernamentales de Saúl estaban en su contra. El poderoso ejército de Israel lo buscaba. Y David estaba solo. ¡Hay que decir esto cuando estás en el medio del problema sin ver la solución!
¿Cómo estás hoy? Si estás en la buena, ¡disfrutalo! Si estás en la mala, imitá a David, aunque sea difícil. Dios no te garantizó una vida sencilla, pero te asegura tenerte en el hueco de su mano.

REFLEXIÓN – Dios te ama, ¡que garantía de éxito!

Un gran abrazo y bendiciones

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe    Fecha de publicación  6/12/2012 10:51 AM
Número de visitantes  899


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