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Pasos de Fe

"Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido." Romanos 4:20-21 (NVI)

Siempre se ve de Abraham el final de la historia. Si uno lee el resumen de Hebreos 11, parece que este hombre ejemplar nunca tuvo dudas, fue un exitoso creyente. Si solo nos quedáramos con esa parte de la historia, la Biblia sería muy frustrante para personas comunes como yo, que estamos muy lejos de esa perfección.
¡Gracias a Dios que nos dejó en la Biblia la historia completa de todos los hombres para que sepamos bien que pasó en cada caso! Lejos de esconder los errores y las miserias de sus héroes, Dios nos pinta sus vidas con prístina realidad. Y Génesis nos revela a Abraham como un hombre con dudas, problemas, malas decisiones, y dolor en el alma. Este se parece mucho más a mi realidad cotidiana.
¿Cómo hizo este hombre común y corriente para superar semejante problema y recibir la aprobación de Dios? Con todas las contras que tenía, ¿Cómo hizo para superarse y seguir adelante? La respuesta la da Pablo muchos años después de Abraham, y que nos puede ayudar hoy a nosotros:
En primer lugar, Abraham no debilitó su fe viendo su realidad. Difícil de hacer porque tenía todas en contra (ya era viejo, su esposa era estéril y el tiempo avanzaba sin resultados). Este hombre de Dios sostuvo su fe. ¿Cómo podemos sostener hoy nuestra fe? No es un tema místico ni eclesiástico. Es tan simple como leer la Biblia. Porque dice Pablo que la fe viene por el oír (o leer) la Palabra de Dios. ¿Te falta fe? Incrementá tu ración de Biblia cada día.
En segundo lugar Abraham no dudo de Dios. Le dio gloria cuando no tenía nada. No es que solo adoró y bendijo cuando tuvo a su Isaac amado. Este hombre supo darle gloria a Dios cuando lloraba cada mes ante la negativa de la naturaleza de darle un hijo. Su tristeza y sus problemas no lo hicieron dudar de Dios. Porque sabía que Dios era más grande que sus problemas. Esto lo logró porque tenía fe.
Finalmente se convenció. Ya no dudó más, ya no tropezó con la incredulidad. Con fe y con confianza en Dios es posible avanzar en la vida de fe. Abraham pudo, ¿Qué vas a hacer tu?

REFLEXIÓN – ¿Confiás o dudás?

Un gran abrazo y bendiciones

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe    Fecha de publicación  8/15/2012 9:36 AM
Número de visitantes  454


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