BBN Radio
Cómo Ir Al CieloRadioInstituto BíblicoChatRecursosIdiomasDonacionesContáctenos
Inscribirse|Acceso a los Cursos|Ayudas a sus Preguntas|BI Ayuda de Audio|Quienes somos|Herramientas|Testimonios|
Sector del estudiante
Entrada del estudiante
nombre del usuario:
contraseña:


¿olvidó su contraseña?
¿olvidó su usuario?
No es un estudiante aún
"El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto"...

Una cosa que le interesaba a Nuestros Dios como Padre, es el continuo  crecimiento y desarrollo espiritual de sus hijos. Dios ha provisto todo lo que se necesita para nuestra madurez espiritual. Debemos reconocer que cada creyente es responsable de hacer algo, debe contribuir en su crecimiento y desarrollo personal. El creyente que no progresa en su relación con Dios y con los demás corre peligro de fracasar, dejando de crecer y se puede tornar en una persona ociosa y sin fruto para Dios. El apóstol Pedro nos advirtió sobre esto en su segunda carta, capítulo uno y versículo ocho.

Pedro habla del peligro de una persona que no crece, la cual también puede llegar a olvidar que una vez fue liberada de sus pecados. Cuando la experiencia de la salvación ya esta borrosa, el diablo se aprovecha del letargo para hacer del creyente alguien con una vida sin sentido y sin fruto. Si dejamos de ejercitar nuestros sentidos y capacidades espirituales, dejamos de crecer, aprender y ayudar a otros y hasta esas capacidades dadas por Dios pueden llegar a atrofiarse por la falta de uso. Tal cosa es trágica, pero Pedro dice que la manera de evitar dicho peligro es recordar quien nos llamó, cual es nuestra vocación y seguir creciendo en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

En el Instituto de BBN deseamos ayudarle con el curso de Virtudes de la Vida Cristiana, son lecciones que nos ayudan a desarrollar cualidades que enseña la Palabra de Dios, características que cuando decidimos practicar son ventajas sobre la carne, el mundo y Satanás. Cultivar estas virtudes inclina nuestro corazón al Señor y nos ayudan a andar dignamente en la vida cristiana, llevando mucho fruto para la Gloria de Dios. Recuerde las palabras del Señor: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.  Jn. 15:5.

 

Que Dios coloque el deseo en su corazón de comenzar o continuar estudiando para crecer y servir más al Señor Jesús.

 

Equipo de Trabajo del BBNBI.


Escrito por:   Equipo de Trabajo del BBNBI.    Fecha de publicación  9/7/2007 3:49 PM
Número de visitantes  1984


Login                                                                                           Herramientas bíblicas   Derechos de autor   Privacidad