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¿Qué tipo de persona era Noé?

Era el tipo de persona que usted y yo deberíamos y podemos ser, en el mundo en el cual vivimos.
Noé era un hombre creyente que caminó con Dios (Génesis 6:9-13)
Noe fue no fue un personaje secundario en la historia de la redención,  es mencionado cincuenta veces, en nueve diferentes libros de la Biblia.
    Noé fue un hombre justo (vs.9).
Esta es la primera vez que se utiliza la palabra justo en la Biblia, pero la rectitud de Noé se menciona en otros libros de la Biblia (Ezequiel14:14,20; Hebreos 11:7) La justicia de Noé no era resultado de sus buenas obras, sus buenas obras eran  resultado de su justicia. Así como Abraham, su justicia era el don de Dios en respuesta a su fe personal. Noé debió haber aprendido esta verdad de su padre Lamec (Génesis 5:28-29), quien la aprendió de su padre Matusalén, quien a su vez la aprendió de su padre Enoc. ¡Cuán importante  es enseñarles a nuestros hijos y nietos cómo depositar su confianza en el Señor!
    Noé fue un hombre perfecto (vs. 9).
Si justo describe la posición de Noé con respecto a Dios, “perfecto” es una expresión que describe su manera de comportarse con las personas. “Perfecto” no significa “sin pecado”, porque nadie, excepto Jesucristo, vivió jamás una vida sin pecado sobre la Tierra (1Pedro 2:21-22). Perfecto significa: “tener integridad, ser completo, sano e irreprensible”. La conducta de Noé era tal que sus vecinos no pudieron encontrar ninguna falta en él.
La persona que es justa ante Dios por medio de la fe en Cristo, debería llevar una vida que sea justa ante las personas,  porque “la fe sin obras es cosa muerta” (Santiago 2:14) La vida de fe y obediencia se compara con un “andar”, porque esta vida comienza con el primer paso: Confiar en Jesucristo como Señor y Salvador. Este paso nos conduce a un caminar diario, de un paso a la vez conforme a la dirección del Señor.  Dios nos manda a:
    * ANDAR EN AMOR (Efesios 5:2)
    * ANDAR COMO HIJOS DE LUZ (Efesios 5:8)
    * ANDAR EN EL ESPIRITU (Gálatas 5:16,26)
    * ANDAR SABIAMENTE (Efesios 5:15)
Un paso a la vez, un día a la vez, caminamos con el Señor. Él nos guía en el camino de su voluntad, y nos bendice con su sabiduría y fortaleza.
    Noe fue un hombre obediente (6:22, 7:5,16).
Uno de los mensajes centrales de la escritura, es que no deberíamos únicamente  escuchar la Palabra de Dios, sino también obedecerla. (Santiago 1:22-25) Debido a que Noé fue obediente al Señor, su “casa” no fue destruida cuando vino el diluvio. Para Noé y su familia no fue fácil obedecer al Señor, porque el resto de la población  estaba desobedeciendo a Dios y rebelándose en contra de su voluntad. Bien sea que se trate de la abstinencia sexual, el uso de alcohol y drogas, o de unirse a pandillas y quebrantar la ley, hoy en día escuchamos mucho de la “presión de grupo”. Es la excusa para toda clase de conductas ilegales e inmorales. Pero cualquiera que haya desarrollado alguna vez un carácter temeroso de Dios,  ha tenido que luchar con la presión de grupo,  incluyendo a Noé y su familia, Abraham y su familia, Moisés en Egipto (Hebreos 11:24-26), Daniel y sus amigos en Babilonia (Daniel 1), etc. Resistir la presión de grupo significa no solamente pronunciar un no terminante a la gente, sino también decirle definitivamente si a la consagración al Señor (Romanos 12:1-2).
La mayoría de la gente sabe que Noé construyó un arca. Aquello que tal vez no saben, es que este hombre también construyó un carácter piadoso y levantó una familia piadosa. Si no hubiera sido por la familia de este hombre, temerosa de Dios, Abraham nunca habría nacido, y sin Abraham ¿Acaso habría existido una nación judía, la Biblia y el Salvador?
La vida de fe y obediencia es un andar, y cuando usted camina con Dios, Él le habla a través de su Palabra, y le dice lo que necesita hacer y conocer. Los cristianos somos más que siervos que hacemos su voluntad, también somos sus amigos que conocemos sus planes. Cristo dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.  Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. (Juan15:14,15)

Libro: Seamos Básicos. Génesis 1 al 11.
Utilizado con permiso de Editorial Portavoz

Escrito por:   Warren W. Wiersbe.    Fecha de publicación  10/3/2008 4:13 PM
Número de visitantes  2690


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