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¡La Obra del Espíritu Santo...Nuevo Curso!

Todos los verdaderos cristianos, es decir aquellos que somos salvos somos trinitarios en creencia. Los verdaderos cristianos creemos en un Dios personal, pero al mismo tiempo creemos  que es Trinidad.  También creemos  que las tres personas de la Trinidad, Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo son personas eternas e iguales, y cada una de ellas poseen todos los atributos esenciales y únicos de la Deidad.
Creo que vivimos en una época en la cual existe una gran necesidad en la Iglesia de conocimiento escritural en cuanto al Espíritu Santo y su Obrar. Creo que hemos pasado por alto a la persona del Espíritu Santo. En estas lecciones no vamos a hablar en cuanto al rol del Espíritu Santo en la inspiración o en la revelación de las Escrituras, sino específicamente vamos a estudiar como El  obra en el corazón y en la vida de cada persona. Para mí es un tema muy importante y de gran preocupación, al ver la ignorancia de muchos creyentes en cuanto a verdades esenciales del obrar del Espíritu Santo. Un ejemplo de la ignorancia que existe, es el error frecuente de algunas personas que piensan y creen que el Espíritu Santo es una mera influencia o fuerza. A veces escucho a algunos creyentes incluso referirse al Espíritu Santo como que es algo, esto es frecuente y común, pero está mal y es una equivocación. Sabemos por la Palabra de Dios que el Espíritu Santo es una persona, y por ende siempre debemos referirnos al mismo como tal, como una persona. El Espíritu Santo es una persona de la divina Trinidad, igual que Dios el Padre, Eterno junto al Padre y al Hijo, la cual posee todos los atributos de la Deidad.
Existe otro motivo en cuanto a la necesidad de enseñar en cuanto al Espíritu Santo, es posible que individuos se hayan confundido con el término “espíritu”. Es natural asociar la palabra “espíritu” con una aparición o un fantasma, o una sombra o algo intangible. Pero permítame una vez más enfatizar que el Espíritu Santo es la persona de la Trinidad que viene a morar en el creyente y a residir en él. No fue el Padre quién vino a morar en mi cuerpo cuando acepte a Cristo como Salvador personal.  El Espíritu Santo no entra a ningún lugar donde no sea recibido, viene como “huésped santo” esperando que la persona le reciba, al aceptar a Jesús como Salvador personal. Ahora al contemplar esto le digo que es una lastima que en la vida de algunos creyentes pasa desapercibido. El trato que le damos al Espíritu Santo que mora en nosotros, es peor que el trato que le damos a personas que recibimos en nuestros hogares. La mayoría de los cristianos no se dan cuenta de la condición existente, que no se tiene en cuenta al Espíritu Santo. Como los discípulos en Efeso muchos creyentes en nuestras iglesias, deben confesar como dice Hechos 19:2, “Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo”. En este breve estudio vamos a estudiar pasajes bíblicos específicos sobre el ministerio del Espíritu Santo en la vida de personas. Veremos como el Espíritu Santo: “Contiende y Convence”, como “Salva”, como “Santifica”, también observaremos que el Espíritu Santo “Sella”, “Fortalece”, “Escudriña”, por último veremos como el Espíritu de Dios “Profetiza”. Comience hoy mismo está serie de estudios que encuentra en el Ciclo de Estudios Bíblicos a Elección.

Escrito por:   Dr. Lehman Strauss.    Fecha de publicación  5/8/2009 2:04 PM
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