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Su Paz

"Al atardecer de aquel primer día de la semana, estando reunidos los discípulos a puerta cerrada por temor a los judíos, entró Jesús y, poniéndose en medio de ellos, los saludó. ¡La paz sea con ustedes!" Juan 20:19 (NVI)

Hay una estadística mundial que confirma que la tasa de suicidios se incrementa los domingos a la tarde. Pero no hace falta ser tan extremista para comprobarla. Alcanza con mirar un poco como estamos el fin de semana y conversar con los compañeros del trabajo el lunes. El sábado es sinónimo de salidas, diversión y amigos. Pero el domingo a la tarde es el equivalente a bajón. ¡Que se acabó el fin de semana! ¡Qué mañana hay que ir al trabajo o al colegio! ¡Qué vuelve la rutina! Bajón.
Al atardecer del primer día de la semana, era la tarde de domingo. Y los discípulos estaban deprimidos. Estaban encerrados, con la puerta bien cerrada por miedo a los judíos. Apenas tres días antes, Jesucristo había sido crucificado. Y con su muerte, se habían acabado sus sueños. Todo lo que esperaban se había frustrado. Y ahora tenían miedo de ser los siguientes en la lista del cadalso.
Ya el domingo a la tarde es bastante depresivo. Mucho más con semejante carga en el alma. Y cuando peor estaban, sucedió algo único. Jesucristo se puso en medio de ellos y les dijo: Paz. No les habló por la ventada, ni desde un costado de la habitación. El Señor se puso en el medio y les ofreció su paz.
Dos mil años después, Él no ha cambiado. Sigue teniendo el poder para ponerse en medio de tus problemas o temores, para acompañarte en tus tardes solitarias y depresivas y para darte su Paz. Una paz que sobrepasa todo entendimiento.
NO te va a quitar el problema, pero va a ofrecerte Su Paz. Jesucristo sabe de tus problemas, de tus miedos, de tus angustias y de tus dificultades. Y vuelve a ponerse en el medio de tu tormenta para brindarte su paz. En estos días cuando se venden tantos antidepresivos, y pareciera normal tener que tomar pastillas para lograr estar tranquilo, Jesucristo utiliza su metodología para restaurar tu tranquilidad interior.
Para tu bajón cotidiano, tienes una respuesta efectiva: Dios te ofrece su paz. Y es solución garantizada.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe.    Fecha de publicación  12/6/2010 9:25 AM
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