BBN Radio
Cómo Ir Al CieloRadioInstituto BíblicoChatRecursosIdiomasDonacionesContáctenos
Inscribirse|Acceso a los Cursos|Ayudas a sus Preguntas|BI Ayuda de Audio|Quienes somos|Herramientas|Testimonios|
Sector del estudiante
Entrada del estudiante
nombre del usuario:
contraseña:


¿olvidó su contraseña?
¿olvidó su usuario?
No es un estudiante aún
Lleno de sorpresas

Y Ester dijo: Si place al rey, vengan hoy el rey y Amán al banquete que he preparado para el rey. Respondió el rey: Daos prisa, llamad a Amán, para hacer lo que Ester ha dicho. Vino, pues, el rey con Amán al banquete que Ester dispuso. Y dijo el rey a Ester en el banquete, mientras bebían vino: ¿Cuál es tu petición, y te será otorgada? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será concedida. Entonces respondió Ester y dijo: Mi petición y mi demanda es esta: Si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y conceder mi demanda, que venga el rey con Amán a otro banquete que les prepararé; y mañana haré conforme a lo que el rey ha mandado. Y salió Amán aquel día contento y alegre de corazón; pero cuando vio a Mardoqueo a la puerta del palacio del rey, que no se levantaba ni se movía de su lugar, se llenó de ira contra Mardoqueo. Pero se refrenó Amán y vino a su casa, y mandó llamar a sus amigos y a Zeres su mujer, y les refirió Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido, y con que le había honrado sobre los príncipes y siervos del rey.
Y añadió Amán: También la reina Ester a ninguno hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino a mí; y también para mañana estoy convidado por ella con el rey. Pero todo esto de nada me sirve cada vez que veo al judío Mardoqueo sentado a la puerta del rey. Y le dijo Zeres su mujer y todos sus amigos: Hagan una horca de cincuenta codos de altura, y mañana di al rey que cuelguen a Mardoqueo en ella; y entra alegre con el rey al banquete. Y agradó esto a los ojos de Amán, e hizo preparar la horca. Ester 5:4-14

Dios estaba en acción y en espera, llenando los pensamientos de Ester con un plan.  Cuando usted espera en el Señor, no tiene que sentarse en un rincón para ponerse a contemplar el infinito ni para ir de un lado para otro tarareando palabras de un himno conocido.  Usted no tiene que irse a la ladera de una colina, alimentarse con alpiste y tocar dulcemente una guitarra.  No tiene que ponerse un manto y vivir en una cabaña en el Tibet durante el invierno.  Algunas veces, por supuesto, usted necesita sentarse calladamente, solo, con el Señor, para tener unos momentos de quietud.  El aislamiento y el silencio son maravillosos cuando se trata de alimentar el alma.  Pero la mayor parte del tiempo, lo que usted tiene que hacer es seguir con sus actividades normales y concentrarse más en el Señor en medio de ellas, invirtiendo tiempo en Él.  Recordar las palabras de su Libro que ha memorizado, y alimentar su alma con su maná. 
“Magnífica idea”, dice el rey. “A mí me encantan los banquetes” (ella lo sabía). Entonces el rey dijo: “¡Daos prisa y llamad a Amán para hacer lo que ha dicho Ester! Fueron, pues, el rey y Amán al banquete que Ester había preparado” (Ester 5:5). Si bien es cierto que el rey gobierna al reino de Persia, y que Amán firma los decretos con el sello oficial del rey, es el Señor quien tiene el control de toda la situación. Y en el centro de su plan divino, Ester se vuelve invencible. Ester debió estar pensando: ¿No es Dios maravilloso? Puede haber perdido la cabeza, pero en vez de eso, estoy aquí en este banquete que he preparado.  El plan está funcionando a la perfección. ¡Qué sorprendente! Es que Dios está lleno de sorpresas.  Pero es necesario tener un espíritu sensible para verlas, para ser impactado por ellas.  Son muchos los cristianos que caen en el debilitamiento. Algunos pueden cantar a todo pulmón todos los himnos cristianos, repetir versículos de la Biblia, y citar a este pastor y aquel maestro, pero sus vidas cristianas, en lo más profundo, están agotadas.  ¿Está usted en esa condición?  Cuando eso sucede, usted se vuelve duro e insensible, y le espera una vida de aburrimiento y mediocridad.  ¡Qué trágico sería que le suceda eso! La vida de fe ha sido creada para ser una vida de aventura, llena de constantes y muy agradables sorpresas.
¡Esté pendiente de las sorpresas!

Escrito por:   Charles R. Swindoll.    Fecha de publicación  4/1/2011 9:42 AM
Número de visitantes  1318


Login                                                                                           Herramientas bíblicas   Derechos de autor   Privacidad