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¿Cómo podemos caminar por fe?

“Los esfuerzos que hacernos por escapar de nuestro destino solo sirven para llevarnos a él". El patriarca Job preguntó: "¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?" (Job 9:4). Job conocía la respuesta y nosotros también: Nadie. Si obedecernos la voluntad de Dios, todo en la vida permanece unido; pero cuando le desobedecemos, todo empieza a desmoronarse. En ninguna parte de la Biblia aparece mejor ilustrada esta verdad que en las experiencias de Elimelec y su esposa Noemí. Vemos en este capítulo tres errores que debernos evitar cuando nos enfrentarnos a los problemas y las pruebas de la vida.

Incredulidad: tratar de huir de nuestros problemas (Rut 1 :1-5)

La decisión.

Cuando las dificultades vienen a nuestra vida, podemos hacer una de estas tres cosas: aguantarlas, huir de ellas o usarlas para nuestro bien. Si solamente soportamos nuestras pruebas, estas terminan dominándonos, y la tendencia es endurecernos y amargarnos. Si tratamos de escapar de las pruebas, lo más probable es que entonces perdamos el propósito que Dios quiere lograr en nuestra vida mediante ellas. Pero si aprendemos a manejarlas se convierten en nuestros servidores en vez de dominarnos; y Dios hará que todas las cosas ayuden para nuestro bien y para su gloria (Ro. 8:28).
Elimelec se equivocó cuando tomó la decisión de dejar su hogar. ¿Qué hizo que su decisión fuera tan errónea? Caminó por vista y no por fe. Abraham cometió el mismo error cuando se enfrentó a la hambruna en la Tierra Prometida (Gn. 12:10ss). En vez de esperar a que el Señor le dijera qué hacer, se marchó a Egipto y se metió en problemas. No importan cuán difíciles sean nuestras circunstancias, el lugar mejor y más seguro es en la voluntad de Dios. Es muy fácil decir con David: "¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría" (Sal. 55:6). Pero es más sabio reclamar la promesa de Isaías 40:31 y esperar en el Señor para recibir "alas como las águilas" y por fe elevarnos por encima de las tormentas de la vida. No podemos huir de nuestros problemas.
¿Cómo podemos caminar por fe? Reclamando las promesas de Dios y obedeciendo su Palabra, a pesar de lo que veamos, de cómo nos sintamos, o de lo que pueda ocurrir. Significa comprometernos con el Señor y depender completamente de Él para satisfacer nuestras necesidades. Cuando vivimos por fe, glorificamos a Dios, damos testimonio a un mundo perdido y edificamos el carácter cristiano en nuestra vida. Dios ha establecido que "el justo por la fe vivirá" (Hab. 2:4; Ro. 1:17; 9á. 3:11; He. 10:38; 2 Co. 5:7); y cuando rehusamos confiar en Él, estamos llamándole mentiroso y deshonrándole. Hay una sabiduría de este mundo que lleva a la insensatez y al dolor, y hay una sabiduría de Dios que parece necedad al mundo, pero que lleva a la bendición (1 Co. 3:18-20; Stg. 3:13- 18). "¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!" (Is. 5:21).

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Escrito por:   Warren Wiersbe - Seamos Dedicados    Fecha de publicación  5/10/2011 4:20 PM
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