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La necesidad más profunda

Leer: Salmos 63

La canción de David del alma sedienta, reservada para nosotros como el Salmo 63, puede tocar fibras muy profundas dentro de usted. Quizás usted ya está harto de esa religión frenética. Espero que haya decidido dejar el síndrome de la vida  a toda velocidad y haya podido encontrar la satisfacción completa en nuestro Salvador y en adorarle. Si es así, usted es una persona singular. De hecho, casi no hay personas como usted. Pero si usted ha llegado al final de esa actividad religiosa solo para encontrar más vacío, entonces esta canción antigua es para usted.
En caso que usted no se encuentre en esa situación, el Salmo le parecerá un tanto místico y hasta quizás un poco aburrido. Lo que pasa es que la canción de David fue escrita para unos pocos que todavía tienen sed, para aquellos que prefieren la calidad a la cantidad.
El título de la canción dice: "Salmo de David, compuesto cuando estaba en el desierto de Judá".  David no compuso este himno antiguo mientras visitaba el tabernáculo. Lo hizo mientras se encontraba en el desierto árido al sur de Jerusalén. Probablemente huyendo de Saúl, llegó a alguna cueva donde se sintió solo, y alejado de cualquier comodidad y amigos. Sin lugar a duda estaba sintiendo los efectos agudos de la sed, el hambre, el dolor, la soledad y el cansancio. El primer versículo identifica su necesidad más profunda:

¡Oh Dios, tú eres mi Dios!
Con diligencia te he buscado;
mi alma tiene sed de ti.
Mi cuerpo te anhela
en tierra árida y sedienta, carente de agua.

Con solo leerlo nos damos cuenta de que no estaba buscando literalmente agua, comodidad o descanso. Lo que él necesitaba desesperadamente era la comunión con su Señor. La "tierra árida y sedienta" es una imagen clara de lo que le rodeaba en el desierto de Judea y de la misma manera, lo que nos rodea en el mundo actual. Son muy pocos los creyentes que viven más allá del afán diario de la actividad. Muchos han sido cautivos por la obsesión de coleccionar "cosas", almacenar sus "cosas" y después seguir buscando más "cosas". El resultado es que sus casas están llenas pero sus almas cada vez más vacías. Ciertamente la tierra es "árida y seca" pero eso es lo que hace que el anhelo sea más profundo. Ya que la tierra es "carente de agua", David anhela que el agua sea saciada desde el cielo.

El siguiente versículo expresa que una vez que David muestra su anhelo por Dios, su deseo no es algo pasajero. Al contrario, es un anhelo permanente. La tierra no puede satisfacer el alma de David y por eso prefiere tener a Dios consigo. En efecto él dice: "ya que no hay nada alrededor mío que pueda darme esa sensación de cercanía o compañía, debo cultivar esa relación yo mismo.

El versículo 2 parece introducir varios cambios que David realiza para poder encontrar satisfacción a su deseo interno, a su profundo deseo de un caminar significativo con su Dios. En este pasaje veo cinco decisiones que el compositor toma para poder encontrar satisfacción en su Creador. Los examinaremos en las siguientes páginas.
La primera decisión tiene que ver con la imaginación del compositor: él ha decidido crear una imagen mental del Señor (v. 2).
Te he contemplado en el santuario para admirar tu poder y tu gloria.

Cuando él escribe: "te he contemplado", quiere decir que se imagina el poder y la gloria de Dios en su mente. David no podía ir al tabernáculo a ver al Señor en su santuario así que pasa su tiempo en el desierto pensando en el poder, la gloria y el trono majestuoso de Dios.Toma las Escrituras que conoce acerca del Dios Todopoderoso y las utiliza para dibujar una imagen mental de él en su mente. En otras palabras, piensa y se ocupa en el Señor. Esa es una manera genial de deshacerse de los rituales que la religión ofrece.

La imaginación puede ser un instrumento poderoso, para bien o para mal. La mente puede ser un instrumento de arrogancia, lujuria, odio o envidia; en otras palabras , podemos crear en nuestras mentes imágenes que pueden llevarnos a cometer pecados terribles. Ese es precisamente el caso de "cometer adulterio con el corazón" que el Salvador menciona en Mateo 5:28. Pensamientos ociosos pueden terminar en actos ilícitos de pasión. Pero la mente también puede convertirse en un instrumento asombroso de comunión con Dios. David utilizó sus momentos de soledad en el desierto para pensar en el Señor mismo.

Afirmando el alma
Estimule su imaginación, leyendo los siguientes pasajes y recreando los escenarios en su mente. Imagínese estando allí, en la presencia de Dios, viendo su interacción con su pueblo, y cuando digo pueblo me refiero a usted también: Isaías 6:1-13; Ezequiel 1:22-28; Daniel 7:9-14; Apocalipsis 4:2-11).

Escrito por:   Pastor Charles R. Swindoll    Fecha de publicación  9/18/2017 10:05 AM
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