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¿CÓMO PUEDO ENCONTRAR LIBERTAD SOBRE LA CULPA DEL PECADO SEXUAL?
Pregunta: Yo tenía 19 años y estaba embarazada cuando me casé con mi primer esposo. Estuvimos juntos por casi dos años antes que él me dejara por otra. Mi segundo esposo era un alcohólico, y nos divorciamos hace cinco años. Acepté a Cristo poco después del divorcio, e hice un compromiso firme de seguir a Cristo. Me enamoré de un señor cristiano, y pensaba que él me amaba. Me presionó a tener relaciones sexuales y nos acostamos juntos algunas veces, y después me dejó. Después de esto, me sentía tan avergonzada que comencé a tomar y acostarme con otros hombres que conocía en los bares. Me siento tan sucia y usada. Me siento adormecida por dentro; me siento como que si he perdido mi alma. Estoy desesperada por regresar a Dios, pero me siento tan desconectada de su presencia. ¿Qué hago?

Respuesta: Nos duele mucho por el dolor que usted está pasando y la desesperación que usted siente. Sus palabras son emocionalmente intensas porque dices que se siente: sucia, perdida, desconectada. Esta cargada de una carga pesada a causa de su pecado. Tal vez está enojada con si misma, también por confiar en un hombre que decía ser un cristiano. Su sentir adormecido, mucho como un golpe emocional, es la manera su mente se confronta con el dolor. Ha apagado la mayoría de sus sentimientos, incluyendo su sentir cerca de Dios—lo cual meramente refuerza su conclusión que Dios la condena.

Entienda, por favor, que su fracaso moral no corta su relación con Dios. El dolor por el pecado debe conducirle al arrepentimiento y perdón-y una vez perdonada de su pecado, el pecado y la vergüenza se van. La Biblia promete que, si confesamos nuestro pecado al Señor Jesucristo, «Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9). Confiese su pecado este momento, y aprópiese del perdón de Cristo.

Repasando lo que me dice de sus pecados, usted menosprecia la gracia que Dios le da en Jesucristo. Está diciendo que su pecado es tan grande que la gracia de Dios no es suficiente para cubrirla. Pero eso no es verdad, según la Palabra de Dios: “Y Él ha dicho a mí, Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» (2 Corintios 12:9) Cristo murió para perdonarla de cada fracaso-ninguno de los cuales son una sorpresa para Dios. Dios, quien la creó, que sabe todos sus pensamientos y todos sus días no está sorprendido por sus faltas. Él la eligió y la llamó y la salvó, todo este tiempo sabiendo que usted lucharía con pecado sexual. Encontramos esto tan duro de entender porque nosotros no somos como Él y no siempre estamos dispuestos a perdonar así. Rechazaríamos probablemente a alguien que ha hecho las mismas cosas-y porque otros la han rechazado, tal vez usted misma teme que Dios mismo actúa de la misma manera. Pero Dios jamás la rechazará. Él la ama, a pesar de todo.

Si usted desea saber cómo es el amor de Dios, lee la descripción bíblica del amor verdadero en 1 Corintios 13, y substituya la palabra “amor” con la palabra “Dios”. Dios es amor (1 Juan 4:8), así que lo que es verdad del amor verdadero es verdad de Dios mismo. «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). ¡Este versículo se aplica a usted! Ninguna condenación la espera, no importa lo qué usted ha hecho. Usted es salva y preciosa al Señor, y nada puede romper su relación con Él (Romanos 8:38-39).

Castigarse por lo que usted ha hecho podría parecerse la cosa correcta de hacer. Sin embargo, los sentimientos de culpabilidad tienen la tendencia de cancelar sus sentimientos de la cercanía a Dios, que es su recurso más grande al conquistar el futuro pecado sexual. Según Gálatas 5:16, si usted «vive por el Espíritu, no seguirá los deseos de la naturaleza pecaminosa.» (NVI). Como creyente, usted tiene el Espíritu de Dios, y usted desea hacer lo correcto ante su Señor. Usted todavía tiene vieja naturaleza, lo que significa que todavía lucha con la tentación. La única manera de encontrar la victoria sobre estos pecados es confiar en el poder del Espíritu Santo dentro de usted. Para hacer esto, debe mantener su comunión con Dios. Vaya a Él cuando se sienta avergonzada, cuando haya fallado, cuando se encuentre triste. Ruéguele a Él, clame a Él, y consuélese en Su amor por usted.

Usted está bien consciente de la profundidad de nuestra corrupción y que no merecemos la gracia de Dios. Ahora agréguele sabiduría a ese conocimiento y amor a Dios, y acepte Su perdón para que sus sentimientos de culpabilidad no le alejen de Él. Siempre necesita recordar que Él le ama, le perdona totalmente. Dios además le limpia, y Él nunca la dejará o abandonará (Hebreos 13:5).

Después, intente entender porqué usted se encuentra tan débil en esta área. ¿Usted asocia ser amada con tener sexo? Esto sucede a veces cuando, durante nuestro desarrollo como adolescentes (un período cuando todos somos muy inseguros), llegamos a la intimidad sexual con el sexo opuesto y lo utilizamos como nuestra manera de sentirnos seguros. En esos momentos o etapas de la vida la atracción sexual, y tener sexo equivale a sentirnos seguros. El problema es, por supuesto, que como creyentes, nos encontramos con más angustia y culpa por las cosas que pensábamos nos traerían consuelo y felicidad. En esos momentos la lucha puede ser muy fuerte.

Tu hermana buscas respuestas, pero necesitas también buscar a alguien maduro(a) y espiritual que pueda ayudarla. Ponerse en contacto con nosotros fue su primer paso. Ahora invite a alguien en quien usted pueda confiar a ayudarle a trabajar con este asunto, quizás a una consejera femenina. Esta persona puede ser alguien en la iglesia o ella puede ser la esposa del pastor. Pero el tiempo ha llegado para permitir que Dios te ayude por medio de personas.

El pecado comienza a perder su control sobre nosotros cuando rompemos el sello del secreto y permitimos que otros caminen con nosotros y que velen por nuestra vida. Siendo vulnerable en una relación segura con un amiga madura y espiritual también le enseñará sobre la intimidad sana y santa. La intimidad sexual ha sido su atajo para sentirse segura. La intimidad verdadera se desarrolla entre dos personas en una relación de comunión, en santidad, confianza y de compromiso. Si usted puede comenzar a desarrollar este tipo de amistades con otras mujeres, esas habilidades transferirán a sus relaciones futuras con los hombres. Esto podría ser algo que le cueste, que le de miedo y aun que le de vergüenza porque implica el revelar un secreto profundo, pero este paso es importante para conquistar la tentación, y dejar el pecado atrás.

Es muy bueno que aprenda a mantener sus ojos bien enfocados en la meta bíblica de una relación matrimonial íntima y de compromiso que esté edificada sobre los principios bíblicos. Los hombres que usted ha conocido en el pasado no son los ideales o aquellos que necesitaría como esposo. No son obedientes, ni fieles a Dios, no son sexualmente puros, ni van a querer protegerla y sacrificarse por usted, así como Dios llama a los maridos hacer en Efesios 5:25-28: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha, Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.”

Saber esto debe ayudarla a alejarse de ellos, porque finalmente ellos no pueden darle lo que usted está buscando. Espere a un hombre que esté comprometido con el Señor y que sacrifique su deseo de mantenerse puro delante de Dios. Nunca baje su meta santa, en cuanto a alguien que demuestre este compromiso de pureza y santidad con el Señor y con usted. Recuerde una relación que no tiene este compromiso santo, no agrada a Dios, ni le traerá satisfacción a usted.

Mientras que comienza a hacer frente a estas cosas, determine llenar su mente y su corazón de «todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad» (Filipenses 4:8). Estudie la Biblia, sea fiel en congregarse y ponga nuevas metas espirituales para restaurarse.

Además, esta disciplina implica dos cosas. Primero, permanezca lejos de las cosas que son impuras, incorrectas, y de buen nombre. Esto significa permanecer lejos de bares y no ver ciertas películas o la TV que exalta esta forma de vida. Esto significa permanecer lejos de la gente o las cosas que le tientan al pecado.
En segundo lugar, llene su vida de buenas cosas. Fije las metas para mejorar su relación con Dios y su situación espiritual. Siga escuchando BBN (www.bbnradio.org), invierta el tiempo en oración, lea su Biblia, tenga diversión sana con los amigos, e involúcrese bien en una iglesia sana. Si necesita ayuda inmediata visite BBN Chat (www.bbnchat.org)

No es fácil cambiar y dejar el pasado atrás, pero usted puede hacerlo, en el poder de Cristo. La Palabra de Dios nos dice: “No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla” (1 Corintios 10:13 NVI). “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13). “El quién le llama es fiel y él lo hará” (1 Tesalonicenses 5:24 NVI).

Escrito por:   Pastor C. Swindoll - Visión para Vivir    Fecha de publicación  5/16/2019 11:15 AM
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